Desde 1955
Pedalear era cosa seria
Tránsito reconocía la bicicleta como vehículo oficial y exigía licencia para conducirla. Una prueba de que aquí nunca fue solo un pasatiempo.
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El Panamericano en movimiento
Historias, emoción y ciclismo. Dale play a Tarija.
3 videos · Desliza para explorar
Nuestra identidad
Hay ciudades que abrazan la bicicleta. Tarija hizo algo distinto: le dio un motivo para quedarse. Aquí, pedalear nunca fue una moda; fue costumbre, libertad y una historia compartida entre generaciones.
Una historia sobre ruedas
El Panamericano no le presta una identidad a Tarija. Llega a encontrar una que ya existía y la pone en el mapa.
Desde 1955
Tránsito reconocía la bicicleta como vehículo oficial y exigía licencia para conducirla. Una prueba de que aquí nunca fue solo un pasatiempo.
Legado vivo
Bicicletas de los años 40 siguen recorriendo nuestras calles. Niños y abuelos las restauran, las cuidan y mantienen la historia en movimiento.
Orgullo tarijeño
Pedro Vaca llevó nuestro nombre a los Juegos Olímpicos y Horacio Gallardo se convirtió en referente nacional a fuerza de campeonatos.

El guardián de la ruta
El jucumari habita los bosques del Chaco tarijeño y representa la fuerza, velocidad, coraje y destreza que todo ciclista lleva dentro.
“No ataca primero. Protege primero.”
Patrimonio natural departamental desde 2018, Juko nos recuerda que competir y conservar pueden avanzar en la misma dirección.
¿Por qué Tarija?
Un territorio preparado para competir, encontrarse y celebrar la bicicleta.
Menos de 2.000 msnm y un clima templado casi todo el año: condiciones que favorecen el rendimiento.
Un recinto que tomó una década en construirse y hoy es reconocido entre los mejores de Bolivia.
Mesa lista, brazos abiertos y la calidez de una ciudad que recibe a cada visitante como uno de los suyos.
Gastronomía, cultura, contacto comunitario y patrimonio reunidos en una ciudad a escala humana.
Lo que nos mueve
El espíritu con el que Tarija recibe al continente y vive cada kilómetro.
Visibilizamos y protegemos la vida del jucumari.
Una identidad auténtica, nacida en nuestro territorio.
Convivimos con la naturaleza sin desplazarla.
Siempre hay una sonrisa y un lugar en la mesa.
Competimos para superarnos, no para vencer al otro.
Nuestra promesa
Prometemos que vas a llegar.
Y cuando llegues, Tarija va a estar ahí, aplaudiendo como aplaude a los suyos: con la puerta abierta, los brazos listos y un lugar en nuestra mesa.
Bienvenidos a Tarija.
Bienvenidos a casa.